¿Somos Digitales?


Permítanme una pregunta. Ustedes, ¿con cuantas docenas de artículos, noticias, posts y twits referentes a la digitalización o a lo digital se encuentran cada día en su periplo por las redes sociales y los medios más o menos analógicos de comunicación?

Sin ir más lejos, modestamente, en este mismo blog hemos hablado a lo largo de los últimos meses de tecnología, de computación y de digitalización, aunque bajo un prisma algo particular, la Gestión de Personas y Organizaciones.

Pues en este área pasa “menos” de lo que tendría que pasar. Las empresas están concentradas en incorporar tecnología a sus procesos y a sus redes, enfocando su esfuerzo inversor en las herramientas y los sistemas. En muchos casos aún se discute sobre la existencia de redes sociales corporativas o el salto a la nube.

Este planteamiento perpetúa el paradigma anterior y antepone lo material a lo inmaterial, lo rígido, que debe planificarse, construirse e instalarse antes de utilizarse (el hardware) a lo flexible, que cambia, se usa antes de diseñarse y se deshecha con antelación a su implantación (el software). Como función, se sigue poniendo en muchos casos a la empresa y todos sus condicionantes antes de las personas.

Pero, afortunadamente, las personas, su talento, su calidad profesional, sus actitudes, su carácter son las que van a definir el futuro de las compañías. O, mejor dicho, a identificar a las compañías con futuro.

No obstante, si este es el camino posible, adelante. Hay que trabajar en lo tangible:

  • Adoptar decididamente el mundo del móvil y sus tecnologías, convirtiendo los sistemas y herramientas de Recursos Humanos en apps para los smartphones. Hasta hoy, sólo el 10% de las empresas usa el móvil para la medición del desempeño, el 8% para la planificación del tiempo y las comunicaciones (teleconferencias, video llamadas, trabajo en remoto, etc. y el 13% para el reclutamiento no presencial.

  • Diseñar las apps, los procedimientos y los materiales documentales virtuales en función de las experiencias deseadas para y por las personas que forman parte de la organización, y no en función de los procesos. Supone implicar profundamente a empleados, líderes y tecnólogos bajo el liderazgo de Recursos Humanos. ¿Está la función dispuesta a asumir ese liderazgo?

  • Ejecución, decisión e implementación de decisiones de forma interactiva y en tiempo real, incluyendo las analíticas y reportes inteligentes integrados en las plataformas y también en tiempo real.

Esto supone que sistemas no predecibles y no consistentes en sus decisiones son difícilmente automatizables (al menos a un precio razonable). Los valores y los principios de la empresa adquieren mayor relevancia, rediciéndose dramáticamente el margen de discrecionalidad de managers y mandos. Recursos Humanos deberá trabajar fundamentalmente en la traducción de esos valores a la realidad y en los procesos de formación y coaching necesarios para generar el tipo de líderes que las empresas necesitan.

Y vayan pensando en bajarse de la nube. El futuro está en la niebla (Fog computing).

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